Para entender la economía política (y la política económica)
Cargando...
Archivos
Fecha
Autores
Título de la revista
ISSN de la revista
Título del volumen
Editor
Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos
Resumen
Toda sociedad, en cualquier tiempo ha tenido que responder a tres preguntas fundamentales y cuyas respuestas darán la clave de su organización económica y social (incluyendo valores como la libertad y otros dentro de la ética): qué producir, cómo producirlo y a quién distribuirlo. Las tres implican elegir entre alternativas, pues dado que los recursos son escasos, no se puede producir de todo, no se debe producir sin un método específico, y el sistema tiene que ser capaz de decidir cómo se reparte la "torta" de lo producido. El qué producir hace referencia al hecho de que las diferentes organizaciones sociales a lo largo de los siglos han tenido que encontrar un método para elegir qué producir: por ejemplo, en la época de los faraones, ellos decidían si producir más palacios para su buena vida o más pirámides para su buena muerte, o quizá menos palacios y pirámides y más expediciones militares para traer más esclavos o conquistar nuevo territorio. Cuando se elige producir más de algo también se está eligiendo producir menos de otra cosa. El ejemplo clásico recuerda que las sociedades que producen más cañones tendrán que producir menos mantequilla (en todas las épocas). Hoy en día la decisión no es sólo entre bienes de vida o muerte, sino entre miles de millones de diferentes bienes de producción y diferentes bienes de consumo; en esta época los faraones tendrían una vida mucho más complicada si tuviesen que seguir decidiendo el qué y cómo producir (quizá lo único que seguirían teniendo muy claro sería a quién distribuirlo). El qué producir también implica decidir cuántos recursos deben apartarse (no consumirse) para poder crecer. En esto no hay diferencias con la economía doméstica. Cualquier familia toma siempre decisiones sobre consumo o ahorro.